febrero 27, 2018

Consejos de nutrición para enfrentarte a la temporada de nieve

Estamos en el ecuador de la temporada de nieve, y lo ideal es estar en perfecta forma física. ¿Estás listo?,

Estamos en el ecuador de la temporada de nieve, y lo ideal es estar en perfecta forma física. ¿Estás listo?, ¿has hecho deporte y llevas una dieta equilibrada? Ya te dimos en el blog 4 consejos para prepararte, pero hoy nos vamos a centrar exclusivamente en la nutrición, para que sepas cuál debe ser tu dieta ideal, qué alimentos te conviene incluir en ella y cuáles deberías desechar, y cómo distribuir la ingesta de alimentos a lo largo del día.
Es fundamental cuidar tu alimentación para conseguir después un buen nivel de rendimiento. Se trata de llegar en plena forma y con todos los nutrientes para prevenir lesiones y sentir que tu cuerpo se adapta perfectamente al ejercicio.
Presta atención a lo que ingieres. Lo mejor es hacer las cosas de forma gradual. Es preferible que tu cuerpo se adapte poco a poco a nuevos hábitos alimenticios, que elimines las grasas, los fritos, la bollería industrial, y todo aquello que no te conviene. Una vez ‘desintoxicado’ de todos esos alimentos dañinos, será el momento de plantearte comer de forma sana y equilibrada en lo que queda de pretemporada, y después durante toda la temporada de esquí -adaptando siempre tu dieta a tu nivel de ejercicio-.
Si tus músculos están algo ‘oxidados’ también es momento de empezar a ponerlos en marcha. Empieza con un entrenamiento suave -unos minutos de carrera o bicicleta, seguidos de una tabla de ejercicios variada: abdominales, bíceps, tríceps… Puedes entrenar a aire libre o en un gimnasio, lo importante es que tu cuerpo esté en forma y perfectamente tonificado para cuando llegue la nieve.
Pero volvamos a la alimentación. Si tu cuerpo no recibe la ingesta adecuada de alimentos, corres el riesgo de tu rendimiento deportivo no esté a la altura, e incluso de  lesionarte. ¿Y no querrás empezar la temporada con una lesión, verdad?
La alimentación depende del estado físico de cada esquiador, de si has seguido en forma durante el verano, de cómo has arrancado, de si haces ejercicio diario… pero hay unas pautas básicas que todos debemos cumplir:

Desayuno

Es la comida más importante del día, ya que aporta la energía diaria para arrancar el día con fuerza, tanto si vas a trabajar como a entrenar. Un buen desayuno debe incluir los principales macronutrientes:  hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables. Las cantidades dependerán del entrenamiento a desarrollar por cada uno. ¡En plena temporada, habrá que reajustarlas!

Comida

Es importante que las comidas sean variadas -integrando todos los grupos de alimentos, desde el pescado azul a los huevos, verduras y legumbres– y que los platos sean sencillos, con poca grasa -a la plancha, al vapor, al horno…- y muy apetecibles a la vista. ¡Es la mejor forma de sentirse a gusto mientras comes!

Cena

Habitualmente, lo ideal es incluir un buen aporte de hidratos de carbono, ya que es la fuente de energía de la que tirará el cuerpo en los primeros esfuerzos de la mañana. Pero si sólo haces ejercicio por la tarde entre semana -los días que no sales a pistas-, es mejor que tus cenas sean ligeras, con más aporte de proteínas que de hidratos. Evita los rebozados, los fritos, las salsas preparadas, etc.

Cinco comidas al día

Además del desayuno, comida y cena, es esencial tomar algo a media mañana y media tarde. Una pieza de fruta y algo de proteína (una loncha de jamón sin grasa, por ejemplo) serán suficientes; o un yogur y un puñado de frutos secos. De esta forma, no pasarás hambre y tu cuerpo tendrá las reservas suficientes para afrontar el ejercicio que hagas.

Hidratación

¡No olvides beber! Ya sabes que deberías ingerir dos litros cada día, especialmente antes y después del ejercicio. Y no se trata de beber sólo agua: puedes tomar zumos de fruta naturales, leche, batidos, café, infusiones
¡Disfruta de lo que queda de temporada en plena forma!