Los pueblos con más encanto de cada valle

Los pueblos con más encanto de cada valle

Los pueblos con más encanto de cada valle

Los Pirineos  y Teruel son también historia, cultura, gastronomía, arte… y sus casas y gentes. ¿Te animas a conocer algunos de sus pueblos con más encanto? Vamos a hacer un recorrido por las zonas en las que están las estaciones de Aramón recomendándote alguno y es que… si por nosotros fuera estarían todos. Cada uno tiene un encanto, cada uno algo que destacar. Apunta para organizar tus vacaciones de verano.

Pueblos del valle de Tena

Tu ruta por el valle del Tena puede comenzar por Lanuza. La historia de este pueblo, uno de los pueblos con más encanto del valle, es muy peculiar. En los años 70 tuvo que ser desalojado porque se decidió construir un embalse en el río Gállego, muy cerca de sus casas.

Finalmente, el nivel del agua no llegó hasta Lanuza, que se convirtió en un pueblo deshabitado, hasta que algunos de sus antiguos habitantes decidieron recuperar las construcciones y terrenos que no habían sido cubiertos por el agua. Rehabilitaron sus casas con piedra y pizarra e hicieron revivir, con esfuerzo y dedicación, esta población con encanto.

Lanuza-calle-Mayor

Otro de los atractivos de Lanuza es que desde 1994 acoge el Pirineos Sur, un conocido Festival Internacional de las Culturas en el que actúan artistas de todo el planeta en un entorno único junto al pantano.

También en la comarca del Alto Gállego se encuentra Hoz de Jaca, ubicada sobre el pantano de Búbal (1200 m de altitud). Esta privilegiada situación convierte al pueblo en uno de los pueblos con más encanto y en un hermoso balcón natural, por lo que no puedes perderte uno de sus principales atractivos: el mirador Balcón del Muro, colgado desde un impresionante acantilado, desde el cual podrás disfrutar de una vista magnífica del pantano y de todo el valle del Tena.

Bubal, desde el Mirador de Hoz de Jaca

Además, ¡el pantano se puede sobrevolar en tirolina!

Entre los monumentos de Hoz de Jaca destaca la iglesia parroquial de los Santos Reyes, una construcción barroca levantada entre los siglos XVI y XVII. El pueblo es rico también en arquitectura popular: casas con patios, escudos, portadas y puentes, entre los que destaca el puente del Camino de las Cotonas.

Con el telón de fondo de Peña Telera y Peña Blanca, situado a 1224 metros, merece una visita Tramacastilla de Tena. Un pueblo precioso escondido, como dice en su web la asociación Valle de Tena, «entre montículos de pinares, robledales y prados. Pasear por sus calles es hacerlo entre casonas solariegas de noble porte, cubiertos de flores muros, balcones y ventanas. Destaca su iglesia románica del siglo XII con un excelente retablo renacentista del siglo XVI dedicado a San Martín. 

Su entorno es espectacular y ofrece excursiones idílicas. El ibón de Tramacastilla y el impresionante bosque del Betato son dos de las más populares.

Pueblos del valle de Benasque

Si ya has viajado por esta zona, seguramente sabrás que Cerler, perteneciente al municipio de Benasque, es el pueblo más alto del Pirineo aragonés. Aparece citado en algunos documentos del siglo IX, pero no es suficiente para determinar su origen exacto.

De calles estrechas y casas construidas con piedra y pizarra, Cerler cuenta con una iglesia parroquial que data del siglo XVI y algunas casas blasonadas de los nobles de ese mismo siglo, además de algunas construcciones anteriores.

Aunque se trata de un pueblo muy turístico que vive fundamentalmente del esquí, su casco histórico es pequeño y está bien restaurado, por lo que conserva todo el encanto de la arquitectura típica de montaña. Uno de los edificios más antiguos y de valor arquitectónico es el del hotel Casa Cornel, construido sobre una edificación del siglo XII.

Otro atractivo de Cerler son sus impresionantes vistas desde el mirador, por su situación entre las montañas del parque Posets-Maladeta, en el que hay más de 60 picos que superan los 3000 m. Y si viajas con peques, no olvides visitar la Casa del Ratoncito Pérez.

Arquitectura popular pirenaica

Otro pueblo del valle que también pertenece al municipio de Benasque es Anciles, uno de los pueblos con más encanto del valle. Se trata de una población muy pequeña de gran belleza que conserva la arquitectura popular pirenaica de la comarca: casas solariegas de los siglos XVI y XVII con grandes arcos, patios y jardines; calles empedradas y una iglesia rehabilitada de origen románico dedicada a San Pedro Apóstol.

Anciles, un remanso de paz

El casco urbano está muy bien conservado, destacando las casas de Barrau, Sebastián, Sort y Suprián, que conservan puertas dinteladas, aleros tallados e increíbles trabajos de forja. En la plaza de San Gregorio podrás contemplar un olmo centenario. Por último, a las afueras, se encuentra la ermita de San Esteban de Conques, del siglo XII.

Otros pueblos que bien merece una visita son Eresué, en el municipio de Sahún, que cuenta con una iglesia parroquial románica de San Juan Bautista y la Casa Negüe; Ramastué, en el municipio de Castejón de Sos, que conserva algunos edificios de interés del siglo XVII, y Liri, en el mismo municipio, que conserva su iglesia parroquial, de origen románico, situada en un montículo rocoso y la Casa Plana, que se remonta a la Edad Media y posee un torreón defensivo.

Y por último, Urmella, también en la Ribagorza, en el municipio de Bisaurri. En este pueblo destaca el antiguo monasterio de los Santos Justo y Pastor de Urmella, fundado por los condes de Ribagorza en el siglo X. Al igual que Erasué, Ramastué y Liri, Urmella pertenece a la llamada ruta del Solano, por tratarse de una zona que recibe bastante sol por su emplazamiento en una ladera solana. Urmella se divide en dos zonas: el barrio alto y el barrio bajo. Es en el barrio alto donde encontrarás, aparte del monasterio, las casas más antiguas.

Pueblos de la sierra de Gúdar

En la comarca de Gúdar-Javalambre, a unos 1035 m de altitud, se encuentra la villa de Mora de Rubielos, en el que hay muchos monumentos que visitar: el castillo-palacio del siglo XII de los Fernández Heredia, la casa Consistorial, la casa García Herranz,la calle de Esteba Bordás, el puente Viejo o del Milagro, la calle de las Parras, las Torres, la antigua colegiata de Santa María, la plaza de la Iglesia…

Destacan también sus numerosos arcos y portales, como el portal de Alalá o de los Olmos, el portal de Cabra, el primer portal de Rubielos, el nuevo portal de Rubielos, el arco del Calvario. Además, en Mora de Rubielos hay dos importantes yacimientos arqueológicos de la prehistoria: la Hoya Quemada y la Cueva del Coscojar, por lo que se cree que esta zona ha estado poblada desde la época del Neolítico.

También de origen medieval, a tan solo 12 km de curvas de Mora de Rubielos, está Rubielos de Mora.

Su casco urbano es muy antiguo y se encuentra muy bien conservado. Por sus callejuelas hallarás iglesias, pórticos, pequeñas plazas y numerosas casas solariegas y palacios. Muchas de estas casas pertenecieron a los nobles y aún conservan sus escudos de armas en piedra. También otros elementos arquitectónicos típicamente aragoneses como los balcones elaborados con forja y los aleros de madera.

Símbolos tallados en piedra

Algunas casas presentan, desde la Edad Media, símbolos tallados en piedra. Hacían referencia a la profesión de sus habitantes e incluso se cree que a sociedades secretas. Entre los monumentos de Rubielos de Mora destacan la antigua colegiata de Santa María la Mayor, la casa Consistorial renacentista, el convento de los Carmelitos Calzados y el de las Madres Agustinas y la muralla, de siete portales o arcos, de los cuales se conservan en la actualidad dos: el de San Antonio y el del Carmen.

Para terminar, quiero hablaros de Puertomingalvo, en pleno Parque Cultural del Maestrazgo al noreste de la comarca de Gúdar-Javalambre. Por las huellas arqueológicas que se han encontrado en la zona de Los Castillejos, sabemos que el origen de la población se remonta a la época de los iberos.

Además de su importante castillo, situado sobre un promontorio rocoso, el casco urbano de la localidad cuenta con callejuelas estrechas que muestran la arquitectura popular en sus edificios, entre los que destaca el del Ayuntamiento, que data del siglo XIV.

Tampoco dejes de visitar otros monumentos como el antiguo hospital de Santa María de Gracia, la iglesia parroquial de la Asunción y San Blas. Apunta en la lista también los restos del recinto amurallado, la casa Lloveros y la casa Alta (gótico levantino), las ermitas de San Bernabé y Santa Bárbara… Todo ello contribuyó a que Puertomingalvo fuera sea declarado en 2009 Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural. También es uno de los Pueblos más Bonitos de España. ¡No te lo puedes perder!

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