Tres excursiones en coche por el valle de Tena, el de Benasque y la sierra de Gúdar

Tres excursiones en coche por el valle de Tena, el de Benasque y la sierra de Gúdar

Tres excursiones en coche por el valle de Tena, el de Benasque y la sierra de Gúdar

Hacer excursiones en coche por el entorno de las estaciones siempre es un placer. Los inigualables paisajes de la zona esconden sorpresas a cada paso, tanto si los recorres a pie como sentado en tu vehículo. Por eso hoy te proponemos tres rutas en coche, por el valle de Benasque, el de Tena y la Sierra de Gúdar-Javalambre. ¿Listo para arrancar?

Biescas, Gavín y Broto

La ruta desde Formigal-Panticosa comienza por la A-136 con rumbo al sur para llegar a Biescas. Tal vez hayas estado allí durante la temporada de nieve, aunque merece una visita fuera de temporada. El municipio, situado a la entrada del valle de Tena, es el nexo entre la Jacetania y el alto Sobrarbe, con un casco antiguo de casas de piedra, antiguas bordas reconvertidas en restaurantes con jardín y, gracias al esquí, un lugar en el que abundan las segundas residencias por lo que el ambiente en sus calles y plazas está garantizado todo el año. No dejes de visitar la iglesia de San Salvador. Su torre se distingue casi desde cualquier punto de Biescas. Y recorre las calles que la rodean. ¡Mantienen todo el sabor de otros tiempos!

Saliendo ya de Biescas, por la N-260 que lleva hacia Gavín y Broto, puedes hacer una parada en Biescas Aventura, el divertido parque de aventura en los árboles. La ruta sigue a caballo entre el valle de Tena y el de Broto, por Cotefablo, hasta llegar a Gavín. Allí puedes visitar el monasterio románico de San Pelay, del siglo XI, o la ermita de San Bartolomé, del siglo X y estilo mozárabe.

Por la misma carretera se llega hasta Broto, dejando a la izquierda el desvío que lleva al Parque Nacional de Ordesa. Destaca, en lo alto de la villa, la iglesia, del siglo XVI. Y llama la atención la Plaza de las Herrerías (también llamada ‘de la Santa Cruz’ o ‘de los Porches’. ¡No dejes de visitarla!

El pueblo está dividido en dos por el río Ara. Deja el barrio de Santa Cruz al norte y el de los Porches al sur -ambos de pequeñas dimensiones-. Están unidos por un puente que sustituye al medieval destruido durante la Guerra Civil. ¡Un pueblo con mucho encanto!

Eresué, Ramastué y Liri, en las proximidades de Cerler

La ruta del Solano -llamada así por ser una zona muy soleada- transcurre en paralelo a la A-139 desde Benasque hacia el sur. Es perfecta para hacer por la tarde ya que a estos pueblos en los que no hay que perderse sus iglesias románicas, les da el sol hasta que se esconde tras las montañas. Eresué es el primer pueblo que encontrarás, a apenas 10 kilómetros. Ubicado a 1.350 metros tiene unas impresionantes vistas del valle y de los tresmiles de esta zona oriental del Pirineo aragonés. La iglesia de San Juan Bautista y la casa Negüe son visita que no debes saltarte.

La segunda parada será Ramastué, la parada más alta del recorrido. Está situado a 1.420 metros y pertenece a Castejón de Sos. Y un poquito más adelante, Liri. La iglesia, de origen románico y Casa Fuerte de La Plana son dos visitas obligadas.

Recuerda:

Itinerario: Eresué, Ramastué, Liri

Distancia aproximada: 12km

Duración aproximada: Medio día.

Lugares de interés:  Iglesia románica San Juan Bautista, Ermita de San Pedro, iglesia  parroquial de Liri, Casa Fuerte de la Plana.

Alcalá de la Selva y Mora de Rubielos (sierra de Gúdar)

A tan solo 11 kilómetros de la estación de Valdelinares, y en pleno corazón de la Sierra de Gúdar, se encuentra el bonito pueblo medieval turolense de Alcalá de la Selva. Está ubicado a 1.404 metros de altura. Su nombre proviene del árabe ‘al-qalat’, o ‘castillo’, por la fortaleza que preside el punto más alto del municipio.

El sobrenombre ‘de la Selva’ procede de la donación que Alfonso II el Casto hizo al pueblo, concretamente a los monjes de Santa María de la Selva Mayor. El pasado medieval del pueblo se ve en cualquier esquina, en sus calles llenas de casas solariegas, dispuestas en forma de graderío con vistas al valle, en una panorámica que sorprende agradablemente al visitante. Entre los edificios que merecen una visita está la iglesia de San Simón y San Judas, de finales del siglo XVI, además de la ermita de Loreto y de San Roque, que han sido recientemente restauradas.

Tras callejear por todos los rincones de Alcalá de la Selva, puedes tomar la A-228 para trasladarte a Mora de Rubielos -un trayecto de alrededor de 40 minutos-. El castillo será, nuevamente,  la primera seña visible del pueblo. Hablamos del castillo-palacio de los Heredia. Es una construcción rectangular con cuatro torres en torno al patio de armas descubierto. Este sirve de conexión a todas las estancias del castillo. Es posible visitar las torres, los calabozos, las caballerizas y las salas nobles.

Y, después de visitar el castillo, ¿qué tal una visita a la Ex-Colegiata de Santa María? Se trata de un gran templo gótico. Fue construido a mediados del siglo XVI con piedras de las canteras de la sierra de Gúdar. ¡Una visita que no defrauda!

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