marzo 22, 2026

Las estaciones del Grupo Aramón actúan como reserva de agua en la montaña

Desde la precipitación hasta el deshielo, las estaciones del Grupo Aramón participan activamente en el ciclo del agua, almacenando, conservando y devolviendo este recurso de forma eficiente y responsable.

¿Sabías que las estaciones del Grupo Aramón también actúan como una reserva de agua en la montaña? En este entorno, el agua no solo cae. Se gestiona, se conserva y vuelve al medio natural, formando parte de un ciclo en el que la nieve desempeña un papel clave como regulador.

Captar y almacenar en altura

Todo comienza con la precipitación. En alta montaña, la lluvia y la nieve alimentan el sistema hidrológico de forma natural:

  • Parte del agua fluye por ríos y barrancos.
  • Otra se infiltra en el terreno, recargando acuíferos.
  • Y otra se almacena en balsas de alta montaña, diseñadas para aprovechar los excedentes hídricos.

Esta fase permite reducir la escorrentía rápida, minimizar el riesgo de crecidas y retener agua en cotas altas, donde la evaporación es menor. Así, las estaciones del Grupo Aramón funcionan como un sistema de almacenamiento, acumulando agua tanto en estado líquido como sólido.

Conservar el agua en forma de nieve

Durante el invierno, la estación se convierte en un gestor eficiente del agua. En Grupo Aramón, solo se utiliza aproximadamente el 2% de la precipitación anual para la producción de nieve. Este proceso no implica un consumo del recurso, sino su transformación en una reserva sólida temporal:

  • La nieve tiene una evaporación muy baja.
  • Permanece almacenada durante meses.
  • Actúa como regulador natural del agua en la montaña.

Además, el 87% del agua utilizada se devuelve a sus cauces naturales, mientras que el 13% restante retorna al medio a través de la evaporación.

El deshielo, un retorno gradual y natural

Con la llegada de la primavera, la nieve acumulada —natural y producida— se funde de forma progresiva, devolviendo el agua al entorno:

  • A los arroyos de cabecera.
  • A ríos y barrancos.
  • A los acuíferos.

Este retorno gradual es clave para mantener los caudales ecológicos y garantizar la disponibilidad de agua en los momentos de mayor demanda, como la agricultura o el consumo humano.

Captar, conservar y devolver

El ciclo del agua en la montaña es un proceso continuo en el que cada fase cumple una función esencial: captar, conservar y devolver.

En Grupo Aramón, las estaciones no solo forman parte de este ciclo, sino que contribuyen activamente a su equilibrio, actuando como reguladores naturales del agua en la montaña. Porque en la montaña, el agua no solo cae. Se cuida. Se transforma. Y vuelve.

Cuidamos la montaña por el futuro de nuestros valles.