Ruta en coche por los pueblos del Solano, en el valle de Benasque

Ruta en coche por los pueblos del Solano, en el valle de Benasque

Ruta en coche por los pueblos del Solano, en el valle de Benasque

Hoy te proponemos una ruta en coche por el valle de Benasque, recorriendo cinco pequeños pueblos, en un itinerario que discurre en paralelo a la A-139, la principal carretera de acceso a Benasque y Cerler.

La excursión comienza en Eresué, a donde llegarás desplazándote 10 kilómetros al sur de Benasque, primero por la A-139 y tomando después, una vez pasado Eriste y Guanyente, el desvío a la denominada ruta del Solano, por ser una de las zonas más soleadas del valle.  Una vez pasado el viejo puente, una estrecha carretera en continuo ascenso te llevará hasta Eresué, un pequeño núcleo de población perteneciente al municipio de Sahún y ubicado a 1.350 metros de altura. Una vez arriba descubrirás por qué valía la pena llegar hasta allí: las impresionantes vistas del valle, con los grandes tresmiles del Pirineo, con el Aneto a la cabeza, frente a tus ojos.

No dejes de visitar la iglesia parroquial románica de San Juan Bautista, del siglo XII, la Casa Negüe y las ruinas de la ermita de San Pedro.

Si continúas por la ruta del Solano, hacia el sur, siempre en paralelo a la A-139, en apenas un kilómetro y medio llegarás a Ramastué, la villa más alta de la zona –a 1.420 metros de altitud- y la que ofrece las mejores vistas. Además, en este pueblo perteneciente a Castejón de Sos, puedes visitar la iglesia del siglo XVI, que está en ruinas.

Dos kilómetros más adelante te espera Liri, un precioso pueblo –también perteneciente a Castejón de Sos-, ubicado a 1.325 metros de altura y con varios edificios singulares que merecen una visita, como la iglesia parroquial de origen románico o la Casa Fuerte de La Plana, en la que destaca su torreón defensivo. Como en los pueblos anteriores, las vistas desde allí son espectaculares, y el sol en los días despejados está garantizado. Además, te sorprenderán las grandes cascadas que encontrarás a la salida del pueblo, junto a las ruinas del viejo molino.

Imagen tomada en Liri, en el valle de Benasque. Autor: Jorge Mayoral

Imagen tomada en Liri, en el valle de Benasque. Autor: Jorge Mayoral

 

Desde allí, nuestro recorrido continúa hacia el sur, y apenas 6 kilómetros más adelante, siempre por la Ruta del Solano, llegarás a Urmella, el más deshabitado de todos los municipios de esta ruta –tan sólo tiene 21 habitantes-. Pese a sus pequeñas dimensiones, el pueblo se divide en dos barrios: el barrio alto, a 1.280 metros de altura, por el que pasa la carretera, que es el que alberga las casas más antiguas y las ruinas de un monasterio del siglo XI; y el barrio bajo, a 1.235 metros de altura, algo más grande y donde todas las casas han sido reformadas.

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El último pueblo de nuestra ruta, Gabás, se encuentra al suroeste de Urmella, a 9,5 kilómetros por la N-260, tomando un desvío en Bisaurri –al que pertenece Gabás-. Allí puedes visitar la iglesia románica, del siglo XII, y edificios como la Casa Calvera, con un escudo heráldico en su fachada. Además, este pequeño municipio, de apenas 30 habitantes y ubicado a 1.244 metros de altura, es la cuna del patués, el dialecto del valle de Benasque.

La vuelta a Benasque o Cerler puedes hacerla por la A-139. ¡Disfruta del sol y las vistas!

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