La temporada se acerca y las ganas de volver a la nieve empiezan a crecer. Antes de calzarte los esquís, unas semanas de preparación pueden ayudarte a llegar al primer día con mejores sensaciones y con todo listo para disfrutar desde el principio.
No se trata solo de ponerse en forma. También es buen momento para revisar el material, recuperar la equipación y poner a punto esos pequeños detalles que durante el invierno damos por hechos.
Prepara el cuerpo para volver a la nieve
Después de varios meses sin esquiar, conviene recuperar poco a poco fuerza, resistencia y equilibrio. Las piernas y el core son dos de las zonas que más trabajan durante una jornada de esquí, así que merece la pena prestarles algo de atención antes de que empiece la temporada.
Puedes incorporar ejercicios sencillos como sentadillas, zancadas, planchas o trabajo de equilibrio sobre una pierna, además de actividades como caminar a buen ritmo, correr o montar en bicicleta.
No hace falta entrenar todos los días. La constancia durante unas semanas es mucho más importante que la intensidad.
Una rutina sencilla podría incluir:
- 12 sentadillas.
- 10 zancadas por pierna.
- 30 segundos de plancha.
- 30 segundos de equilibrio sobre cada pierna.
- 2 o 3 vueltas.
Y no olvides trabajar también la movilidad de tobillos, rodillas y caderas, especialmente importante para recuperar comodidad y control sobre los esquís.
Saca el material del armario antes de tiempo
Si tienes equipo propio, este es el momento de comprobar en qué estado se encuentra.
Revisa las suelas, los cantos y las fijaciones de tus esquís o tabla y valora si necesitan encerado o una puesta a punto. También conviene probarse las botas de nuevo y comprobar que cierres, suelas e interiores están en buenas condiciones.
Haz el mismo repaso con el resto de la equipación: casco, máscara, guantes, chaqueta, pantalón y ropa térmica. Después de meses guardados, es mejor descubrir ahora que algo necesita renovarse que hacerlo la mañana de tu primera jornada.
Especial atención al casco y a las lentes de la máscara: son elementos que merece la pena revisar con calma antes de volver a pistas.
Deja preparados también los pequeños detalles
Hay cosas que pueden parecer secundarias, pero que ayudan mucho a que el primer día sea más sencillo.
Actualiza la app de Aramón, comprueba que tienes acceso a tu cuenta y acostúmbrate de nuevo a consultar información como el parte de nieve, la meteorología o el estado de pistas y remontes antes de salir.
Prepara también protección solar y labial, algo imprescindible en montaña incluso durante los días fríos o nublados.
Y cuando llegue el momento de volver a esquiar, no tengas prisa por recuperar el ritmo del final de la temporada pasada. Empieza por pistas cómodas, haz unas primeras bajadas tranquilas y deja que el cuerpo vuelva a adaptarse progresivamente.




