«Año de nieves, año de bienes», y otros refranes sobre la nieve

«Año de nieves, año de bienes», y otros refranes sobre la nieve

«Año de nieves, año de bienes», y otros refranes sobre la nieve

La nieve despierta tantas simpatías, nos gusta tanto, que es casi inevitable hablar de ella incluso aunque no esté presente. De hecho, los refranes de nieve y las decenas frases populares sobre ella, que se transmiten generación tras generación, son una muestra perfecta de todo lo que podemos añorarla cuando no está. Una tradición oral con múltiples variaciones, según las zonas geográficas, y que se va adaptando a los nuevos tiempos.

Uno de los más conocidos es “Año de nieves, año de bienes” es, sin duda, uno de los refranes sobre el invierno y la nieve más conocidos. Y es que, ¿Quién no lo ha escuchado decenas de veces cada temporada? La frase tiene su origen en el campo, ya que la capa de nieve actúa de aislante térmico y protege los cultivos de las heladas mientras le aporta la dosis justa de humedad para una buena cosecha en primavera. De hecho, el refrán tiene una variante, muy utilizada en zonas agrícolas: “Año de nieves, año de mieses”.

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La nieve protege los cultivos de las heladas

Actualmente este refrán se ha convertido casi en un comodín que se usa para cualquier beneficio, ya que se le aplican múltiples significados, desde los beneficios que la nieve aporta a la economía del entorno de las estaciones hasta el propio bienestar físico o anímico de quien lo recita.

¿Sabías que los refranes de nieve también tienen mucho que ver en ocasiones con los Santos? Un buen ejemplo es el día de San Andrés (30 de noviembre), que protagoniza otro dicho muy popular: “San Andrés, agua o nieve ha de traer

 

Refranes de invierno con muchos augurios

Son muchas las típicas frases sobre nieve que cada año auguran la llegada en invierno de esta especie de oro blanco, en función de las características del verano y el otoño precedentes. Ejemplos hay varios: “Año de avispas, año de nieves y ventiscas” o “Año de avellanas, año de ratoncillos y de nieve”.

A pocas semanas de que empiece la temporada, cuando parece que la nieve va a llegar al fin, suenan sin parar refranes alusivos a su llegada, como “La nieve de octubre, siete meses cubre, o refranes asociados, una vez más, a distintas fechas del santoral, como el Día de Todos los Santos: “Por los Santos, nieve en los altos”, que también tiene otras versiones: “Por los Santos, nieve en los campos” o “El día de Todos los Santos, la nieve por los altos y el día de San Andrés a la puerta la veréis”.

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El día de San Andrés (30 de noviembre) protagoniza también otro de los refranes de nieve más típicos: “San Andrés, agua o nieve ha de traer”. Y es que, como parece evidente, el santoral es una buena fuente de refranes. Como este, que seguro se cita más de una vez cuando la temporada vaya avanzando: “Por san Blas, la cigüeña verás y, si no la vieres, año de nieves”, en referencia a las aves que vuelven a España en febrero o marzo anunciando la llegada del buen tiempo. Aunque si el invierno es muy frío (“año de nieves”), este retorno migratorio se retrasa y no llegan para el día de San Blas (3 de febrero).

 

Refranes de invierno… algo más avanzado

Muchos otros refranes sobre el invierno llegan cuando esta estación contabiliza ya varias semanas del calendario. Por ejemplo, a principios de años se puede escuchar que “Con nieve en enero, no hay año austero”, o “Nieve en marzo mejora el capazo”, un dicho que de nuevo alude a los beneficios de un buen manto blanco.

Distinto escenario plantea otro refrán: “El mal año entra nadando”, que alude a la ausencia de nieve y la presencia de lluvias en invierno. En lo que todos parecen estar de acuerdo es en lo que dice este otro refrán: “Buena es la nieve que en su tiempo viene”.

¿Conoces algún otro refrán relacionado con la nieve? ¿Cuál es tu favorito?

 

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