Hoy os queremos contar algunos remedios para el descanso de los pies sobre todo después de una buena jornada de esquí.
Este remedio a base de agua caliente, os ayudará a prevenir también durezas y callos.
LOS BAÑOS DE AGUA CALIENTE CON SAL. En herbolarios y tiendas especializadas en productos naturales podemos encontrar sales específicas para el cuidado de los pies.
Son muchos los beneficios que un baño de agua caliente con sal aportará a nuestros pies:
– Alivian el estrés y la tensión acumulada en los pies.
– Proporcionan frescor y vitalidad a los pies cansados.
– Mejoran la circulación.
– Neutralizan los problemas de sudoración y olor de los pies.
– Suavizan las durezas y callosidades.
– Ayudan a eliminar las células muertas de la piel.
– Protegen las uñas.
¿Cómo se preparan los baños de agua con sal?
– Es muy sencillo y rápido.
– Llenar un recipiente, lo suficientemente grande para poder sumergir los pies, con agua caliente.
– Añadir una taza de sal de Epson o marina.
– Sumergir los pies en el baño de sal hasta que el agua se quede fría.
– Enjuagar y secar.

A parte de utilizar estos trucos dedicados al relax de los pies, si quieres que te respondan a tope cuando los necesites sobre todo en una jornada de esquí donde los necesitamos ágiles y fuertes, es necesario entrenarlos, te damos algunas ideas.
1- coge una pelota de tenis colócala debajo de la planta del pie y empieza a rodarla, eso activará tu circulación.
2- Con una toalla coloca el pie en el centro, estira los brazos y haz presión hacia abajo con el pie.
3- Andar de puntillas y sobre los talones
4- Para estirar bien, mueve para arriba y para abajo los pies.
¡Cuida tus pies! Que en veranito querrás lucirlos y que estén divinos.
¡Buen día! Y recuerda.. CADA DÍA ES UNA OPORTUNIDAD… ATRÉVETE!
Categoría: Camaleón Cosmetics
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¿Quién no desearía tener un rostro fino, suave y luminoso?
En realidad casi todo el mundo respondería de manera afirmativa, pero la realidad es que no es nada fácil. El que no sufre de manchitas, tiene rojeces, marcas producidas por el acné o todo a la vez.
En la piel del rostro es donde primero se manifiestan los signos de cansancio, si hemos trasnochado, bebido en exceso, comido en abundancia, dormido mal…
Por lo que en este post os vamos a hablar de activos que debéis incluir en vuestro ritual de cuidado para combatir la fragilidad cutánea y que vuestra piel luzca mucho más saludable.
ALOE VERA:
Todos conocemos esta planta y sus propiedades calmantes, hidratantes, regenerantes, cicatrizantes y antiinflamatorias.
Debemos utilizar cremas o geles con alto porcentaje de aloe vera puro, o directamente de la planta, cortarle una de sus hojas y sacarle la salvia de su interior.
No podemos olvidarnos del papel tan importante que juega en las quemaduras ya que además de refrescar la zona, regenera las células dañadas.
ROSA MOSQUETA:
Se suele utilizar en aceite, y tiene propiedades altamente regenerantes, cicatrizantes, reparadoras, antioxidantes, reafirmantes, hidratantes…
Para regenerar lo mejor es utilizar aceite 100% natural y prensado en frío para que mantenga las propiedades.
También se pueden utilizar cremas o serums con este activo en alta concentración para prevenir los signos del envejecimiento ya que estimula la producción de colágeno.

MANTECA DE KARITÉ:
Es un potente regenerador celular con altas propiedades hidratantes y nutritivas.
Ayuda a protegernos de las radiaciones solares y a frenar los signos de la edad.
Se suele encontrar como ingrediente en multitud de productos . Posee textura de cera, pero al entrar en contacto con la piel se funde como un aceite.
Está indicada para las estrías y zonas con mucha sequedad y descamación.
CENTELLA ASIÁTICA:
Es un activo que aunque se descubrió hace millones de años, se está poniendo otra vez de moda porque posee numerosas propiedades.
Se utiliza para reparar la piel, retardar el envejecimiento cutáneo y para prevenir las estrías.
Está indicado para reparar las pieles estropeadas con presencia de cicatrices, quemaduras o grietas y para mejorar las pieles atópicas con presencia de psoriasis o eccemas.
Además es un excelente tónico de la microcirculación cutánea ayudando a controlar los problemas de cuperosis o pieles apagadas y sin brillo.
Ahora ya te toca elegir a ti. ¿Con cuál te quedas?
¡Buen día! Y recuerda.. CADA DÍA ES UNA OPORTUNIDAD.. ATRÉVETE!
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Los aceites vegetales puros constituyen una alternativa extraordinaria a la cosmética de cremas y lociones típicas en nuestros días.
Son productos capaces de equilibrar, nutrir, calmar e iluminar la piel en un solo paso y de la forma más natural.

Para la elección del aceite hay que tener en cuenta el tipo de piel porque cada una presenta unas necesidades concretas . También tendremos en cuenta el modo de aplicación.
Las pieles mixtas o grasas necesitan aceites que equilibren el exceso de grasa, los brillos y traten los granitos, además de hidratarla.
Por eso el aceite de jojoba es ideal ya que consigue engañar a nuestro organismo haciendo creer que no necesita segregar más sebo por lo que restaura su equilibrio natural .
A su vez, estas pieles sufren mucho de marcas e imperfecciones por eso el aceite de rosa de mosqueta gracias a la gran cantidad de ácidos grasos que posee, unifica y mejora la textura. Además se puede utilizar como tónico para limpiar y refrescar.
Otro aceite a tener en cuenta es el árbol de té, seca los pequeños granitos e impide que se infecten.
Las pieles secas, no solo necesitan hidratación si no también un aporte extra de nutrición. Los aceites consiguen reforzar el manto lipídico que tan importante es en nuestra piel.
Para estas pieles aconsejamos el aceite de argán, que además de ser muy nutritivo posee gran cantidad de vitamina E con poder antioxidante que combate los radicales libres y reduce arrugas y líneas de expresión. Igual que el aceite de germen de trigo un potente antiarrugas.
El aceite de almendras dulces es muy rico y consistente ya que en su composición encontramos gran cantidad de vitaminas y minerales.
Por último no queremos olvidarnos de las pieles sensibles que sufren de eccemas, rojeces…El aceite de onagra y el de caléndula son los más adecuados para ellas por las propiedades antiinflamatorias.
Como ya hemos dicho el modo de aplicación es fundamental. Lo primero es tener la piel completamente limpia. Después utilizaremos un serum que nos servirá de vehículo y ayudará a una mayor absorción de los productos que pongamos a continuación. Después aplicaremos el aceite idóneo para nuestro tipo de piel o mezclaremos con la crema hidratante.
Esperamos que os animéis a probarlos si es que aún no lo habéis hecho, porque estamos seguros de que os encantarán.
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Tanto el colágeno como el ácido hialurónico son dos activos que se encuentran en numerosos cosméticos, ¿pero sabemos para qué sirven y cuál tenemos que utilizar?
El Colágeno es uno de los principales componentes de nuestra piel, cartílagos y huesos. Su función es estructural, es decir, mantener las células unidas.
El Ácido hialurónico se encuentra en los cartílagos y la piel, posee gran capacidad de retener agua, es por ello que su función principal es mantener la hidratación de la piel y mejorar la producción de colágeno.
Ambos compuestos los sintetiza el organismo de manera natural, pero a partir de los 30 años esta producción se va disminuyendo. ¿Y esto en que se traduce?

En la aparición de signos de envejecimiento prematuros que la mayoría de nosotros queremos evitar.
Tanto el ácido hialurónico como el colágeno son dos moléculas beneficiosas para cualquier tipo de piel. Sin embargo dependiendo del rango de edad la piel tendrá unas necesidades u otras.
Por lo tanto, si estas llegando a los veintidós te aconsejamos que busques productos, ya sean cremas, concentrados, boosters…que contengan principalmente ácido hialurónico. Un aporte extra de este activo mantendrá la piel en buenos niveles de hidratación y retrasará la aparición de pequeñas arrugas y líneas de expresión.
Si por el contrario has traspasado la barrera de los 40, seguramente necesitas una combinación de ambos activos, ya que además de hidratación, el colágeno dotará a la piel de elasticidad, protección y firmeza.
Esperamos que este pequeño consejo os haya podido ayudar, ya que es imposible la eterna juventud, pero si podemos retrasar la aparición de algunos de estos signos poco deseados.
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A muchas de nosotras nos gusta el efecto «cara lavada»para el día a día
Si a ti también te gusta el efecto natural de «cara lavada» puedes conseguirlo con estos sencillos pasos. (más…)
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¿Eres de las que no sale sin colorete de casa ?
Entonces seguro que te reconocerás en las siguientes líneas .…y si no eres de colorete todavía, ¡ debes leer éste artículo ! (más…)
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¡Qué buenísimo es el sol! El sol nos llena de energía y es fundamental para nuestro organismo pero hay que tomarlo con precaución, POR FAVOR cuidémonos del sol. Tenemos la lección bastante aprendida en verano pero en invierno bajamos la guardia. Vamos a tomárnoslo en serio y más si uno de nuestros hobbies es disfrutar de la montaña.
El primer requisito es entender qué es el FACTOR DE PROTECCIÓN SOLAR, el FPS o en inglés SPF, que nos encontramos en los envases. De manera muy resumida es un índice temporal que revela el tiempo que una piel puede estar expuesta al sol sin quemarse a causa de los rayos UV. Indica el número de veces que el producto aumenta su capacidad de defensa natural de la piel frente al enrojecimiento previo a quemarse . Por ejemplo, si una persona sin ninguna protección tarda 5 minutos en quemarse, con un filtro FPS 30 tardaría 150 minutos. Esto es 3 veces más de tiempo. Es muy importante saber que una piel mas “blanquita” tarda menos en sufrir las primeras consecuencias de exposición al sol que una piel más oscura.
Te mostramos según tu tipo de piel cual es tu reacción a UV y qué protección solar necesitas. Te aconsejamos que la leas detenidamente.

Un consejo práctico
A la hora de comprar un buen protector solar es importante saber que no existe ningún FPS que nos vaya a proteger 100% del sol. Frases como “protegido todo el día” o “barrera total” no son ciertas. Por eso la legislación cosmética no las permite.
A parte de todo esto, por último, está el sentido común y hábitos básicos que debemos hacer. Como por ejemplo: protégete con ropa, sombrero y gafas… Renueva la aplicación cada dos horas y acuérdate de “zonas olvidadas” como las orejas, detrás del cuello… Y, por supuesto, beber mucho agua.
¡Buen día! Y recuerda.. CADA DÍA ES UNA OPORTUNIDAD.. ¡ATRÉVETE!