El Aneto, el Posets, los quebrantahuesos… En los Pirineos hay muchos reyes. Incluso algunos picos donde se juntaban los de Navarra, Aragón y Francia (Mesa de los Tres Reyes). Pero también hay muchas reinas como la flor de Edelweiss, una de las joyas naturales más valiosas de los Pirineos. Un auténtico emblema que no está exento de cierto halo de misticismo que la hace todavía más atractiva.
¿Dónde encontrar la flor del Pirineo?
Esta flor es una de las más buscadas de los Pirineos en su época de floración. Que tiene lugar entre los meses de julio y septiembre. ¡Importante! Se trata de un ejemplar en peligro de extinción, así que debe disfrutarse en su estado salvaje. Sin arrancarlas ni causarles ningún daño (De hecho, está prohibida su recolección silvestre). Si la quieres encontrar, tendrás que dar un paseo hasta, al menos, los 1.000 metros de altitud en zonas como Monte Perdido, el Valle de Pineta o el Cañón de Añisclo. Abre bien los ojos, porque además podrás contemplar otras plantas características de la vegetación de alta montaña.
Debido a sus pétalos carnosos recubiertos por una especie de pelusa blanca, también se la conoce como la flor de la nieve o la planta de las nieves, pero el Edelweiss se deja ver en pequeños grupos justo cuando menos nieve puedes encontrar en el Pirineo. No te dejes llevar por su imagen de fragilidad: se trata de una planta muy resistente al frío extremo, y además tiene propiedades naturales muy interesantes (se cultiva específicamente para conseguir algunos productos de bienestar y salud).
Una planta por la que merece la pena el viaje
Junto a otras flores tan carismáticas como los tulipanes o las camelias, la ‘flor del Pirineo’ bien merece que te calces las botas de trekking por ella. Suiza da buena cuenta de ello. En el país helvético también es posible encontrarla y hay rutas específicamente creadas para poder visitarlas cuando florecen.
En los Pirineos oscenses no existen tales rutas, pero eso no es óbice para que puedas deslumbrarte con ellas. No solo de las impresionantes estampas que la acogen, sino también del misterio que rodea a la flor de Edelweiss. Ha sido su belleza y la fortaleza extrema que le caracteriza dos de las razones que han alimentado las leyendas que sobre ella se cuentan. Dicen que en siglos pasados los hombres enamorados subían las montañas para conseguir una flor que entregar a sus amadas. Harta de las manos del hombre, la flor ascendía cada vez más para evitar que la cogieran.
También dice la leyenda que una estrella le confesó a la Luna que deseaba abandonar el cielo para convertirse en flor. Enfadada, la Luna envió a esta estrella a una de las montañas más altas de la tierra donde fue bañada por el manto blanco de la nieve y se terminó convirtiendo en la flor del Pirineo. Uno de los tesoros más bonitos que podemos encontrar en nuestras cumbres.
¿Conocías la flor de Edelweiss? ¿Sabías que existen otras flores muy características del Pirineo como el Zapatito de Dama?
Te preparas la mochila con todo lo necesario para un fin de semana senderista. Coges el mapa y, casi con toda seguridad, tu dedo viaja hasta un punto del Pirineo. Pero nosotros te proponemos algo: ¿Y si lo llevas un poco más abajo? ¿Y si te dejas conquistar por alguna de las mejores rutas senderistas de Teruel?Gúdar, Albarracín, Beceite… Son otros puntos de los que podemos presumir en Aragón. Te dejarán estampas perfectas para esas fotografías con el móvil que tanto te gustan cuando sales de excursión.
Senderismo, Teruel y una provincia única
Evidentemente, tienes opciones para todos los gustos. Más o menos largas, y con desniveles adaptados a la forma física de los senderistas que se animen a conocer rincones mágicos de Teruel desde otras perspectivas. Por ejemplo, ¿sabías que el nacimiento del Turia se encuentra en Teruel? Es fruto de la unión del Guadalaviar y el Alfambra. Y si quieres lo puedes contemplar con tus propios ojos, aunque si no conoces la zona, tal y como nos cuentan aquí, es un poco complicado descubrirla. En principio, se puede comenzar la ruta desde la Avenida de Zaragoza. Allí hay un paso inferior para evitar las vías del tren. En ése lugar deberías encontrar una indicación de «Zona recreativa río Turia». Correcto: es el punto de partida a una aventura de unos 8 kilómetros con desnivel mínimo, perfecta para un paseo tranquilo.
Lo mejor de Teruel es que, donde menos te lo esperas, puedes encontrar un paisaje de lo más variado: lagunas imponentes, palmeras escondidas y ríos pequeños que solo se dejan ver si te cruzas en su camino. Uno de los mejores exponentes de esta variedad es la Sierra de Albarracín, un punto perfecto para ponerse las botas de trekking y comenzar a caminar. La «Ruta de las Tajadas», por ejemplo, te lleva hasta los Pinares Protegidos del Rodeno, cuyo color rojizo nunca pasa inadvertido para el caminante.
La ruta de la portera
¿Si quieres ver unos impresionantes pinares? La ruta Orihuela – La Portera – Santuario de la Virgen del Tremedal. También por la Sierra de Albarracín es lo que estás buscando. Se trata de una ruta circular. Todos aquellos que la frecuentan dicen que te puedes terminar cruzando en tu camino con algún ciervo. Es decir, naturaleza en estado puro en pleno corazón de Teruel.
¿Buscas dos rutas senderistas más ‘contundentes’?
¿Eres un experto senderista? ¿No tienes problemas en hacer rutas que superen las cinco horas de duración? Te ofrecemos dos propuestas perfectas para saciar tu sed:
· Ruta Fortanete – Valdelinares: si quieres puedes venir andando a visitarnos a la estación. Esta es una ruta bastante más larga que las anteriores. Un poco más de 18 kilómetros. Con un desnivel que entra en el rango de «considerable». Eso sí, la recompensa de la caminata no tiene precio. Llegarás hasta la cumbre más alta de la provincia de Teruel. Forma parte de la GR8, así que si te quedas con hambre puedes consultar aquí su etapas anteriores y posteriores para no quedarte con ganas de nada.
· Ascensión a la Ermita de Herrera de los Navarros: es una de las más populares de la zona. Completarla te llevará unas 5:30 horas. Partiendo desde el pueblo de Herrera de los Navarros pasearás por paisajes incluidos en la Red Natura 2000. El itinerario no es complicado. Sólo tienes que seguir estas indicaciones, y culmina a 1349 m de altitud, justo en un mojón que separa las provincias de Zaragoza y Teruel.
¿Con cuál de todas estas rutas senderistas por Teruel te animarías en primer lugar?
Aragón es tierra de castillos. Con más de 500 fortificaciones, Aragón puede presumir de tener cientos de castillos, de los cuales muchos se mantienen en un buen estado de conservación.
El origen de estas construcciones se remonta a la edad media, tiempo de guerras y reconquistas. Muchos de los castillos de Aragón fueron reconstruidos a partir de antiguas fortificaciones musulmanas construidas a su vez a partir de castillos y fortificaciones más antiguas aún de origen visigodas, ibéricas y romanas. El uso que se daba a estos castillos es también muy variado, desde castillos palaciegos, iglesias fortaleza, alcázares, fortalezas militares y muchos otros.
También hay muchos castillos románicos en Aragón. El objetivo de estas construcciones de estilo románico siempre fue proteger a la población, con torres y muros que a veces protegían a toda una villa.
Hoy vamos a descubriros cuatro castillos que no debes perderte, dos en Huesca y dos en Teruel. Los destacamos por su importancia histórica y su belleza. Son lugares que no debes dejar de visitar cuando estés en Aragón.
Castillos en Huesca
Empezamos por el castillo de Loarre, un lugar emblemático localizado en la localidad del mismo nombre en Huesca. El castillo de Loarre está en un estado de conservación bastante bueno, exceptuando su parte antigua que sufre deterioros. Es un bien de interés cultural que las instituciones regionales y comarcales quiere convertir en Patrimonio de la Humanidad.
Construido sobre roca caliza lo que lo convertía en prácticamente inexpugnable, está localizado a la entrada de los Pirineos. Un lugar estratégico militar. Desde sus torres se puede contemplar la llanura de la Hoya en su totalidad, protegiendo toda la comarca.
El Castillo de Montearagón es también uno de los castillos de Huesca más destacables. Está ubicado cerca de la población de Quincena y también es del siglo XI. Construido como alojamiento de los ejércitos del rey, se encuentra sobre el monte Aragón. Más tarde fue una importante abadía durante la edad media. En estos momentos se encuentra en estado de deterioro por culpa de un incendio. También por los daños sufridos durante guerra civil española, pero está en proceso de restauración gracias a los esfuerzos de distintas asociaciones y organismos de gobierno.
Castillos en Teruel
Los castillos de Aragón tienen en Teruel más ejemplos de maravillas arquitectónicas llenas de historia. El castillo de Peracense es uno de ellos. Aunque este castillo de Teruel localizado en Peracense data oficialmente del siglo XIV, algunos historiadores remontan su historia a mucho antes. Al hallarse en el lugar restos Celtas, Íberos y Romanos.
En cualquier caso, su versión medieval sirvió de defensa entre los reinos de Castilla y Aragón, antes del famoso matrimonio entre sus reyes. Construido totalmente de piedra, este castillo también data del siglo XIV. No podemos dejar de mencionar otros importantes castillos en Aragón, como la Ciudadela Fortaleza de Jaca, el Castillo de Monzón en Huesca, o Binies en la misma provincia.
Aunque hoy no los hayamos descrito, Zaragoza también cuenta con fantásticos castillos. Como el Palacio de la Aljafería, que pasó por distintos estilos desde su origen mudéjar y es un ejemplo de la mezcla cultural que ha vivido la historia de Aragón.
¿Tienes un castillo favorito en Aragón? Cuéntanoslo aquí.
La Marcha trascurrirá entre Sallent y Lanuza Cuatro kilómetros muy solidarios, cuatro kilómetros entre Sallent y Lanuza para recaudar fondos para Biescas es Vida. Se trata de una iniciativa impulsada por esta asociación local para recaudar fondos para la investigación contra el cáncer, la primera de una serie de marchas que han organizado en la zona de Alto Gállego y Sobrarbe. ¿Quieres apuntarte? Atento a todos los datos. E incluso si la fecha no te va bien, te contamos como puedes colaborar con ellos. La marcha se realizará el próximo 6 de julio. El horario de salida es a las 12.00, desde el Centro Social de Sallent de Gállego, en el antiguo colegio. Para participar, la asociación anima a comprar la camiseta que por 10€ han preparado para esta marcha. Y es que no hay dorsales, animan a participar a la gente que se apunte con esta camiseta. Llevan días vendiéndolas pero no te preocupes, tienen más preparadas para ese día y ¡de cualquier talla! Recuerda que se trata de una marcha no competitiva, que lo importante es participar por una buena causa, una pequeña ruta apta para hacerla en familia. Son cuatro kilómetros. Los que suman la ida y vuelta desde Sallent hasta el parque que hay en la carretera hacia Lanuza. Y para aquellos que os encantaría estar pero no podéis… informaros de que hay una fila cero en la que colaborar con la causa. El número para esa fila cero, para colaborar aunque no se pueda asistir es ES28 2085 2461 82 03 30187744.
Animación infantil
Para animar la participación en este primer fin de semana de julio, habrá también juegos infantiles y se instalará una barra solidaria con cañas a 1€ y pinchos también a 1€. Biescas es vida es una asociación local, una organización sin ánimo de lucro en la que están involucradas vecinas de la zona. Su historia y su lucha han calado hondo entre sus vecinos que no han dudado en colaborar con ellas. Y es que se instalarán varias mesas con manualidades realizadas tanto por miembros de la asociación como por otras vecinas.
Aventura y actividades en el Pirineo aragonés ¡No te defraudarán!
Tirolina, rafting, motos de nieve o incluso paseos a caballo. Hay muchos deportes de aventura y actividades que puedes vivir en el corazón del Pirineo aragonés. Solo tienes que elegir acompañantes, la mejor fecha de vuestra agenda y empezar a disfrutar de la adrenalina. ¿Estás preparado?
Verano y primavera, las épocas perfectas para los deportes de aventura
¿Quién no se ha planteado alguna vez hacer rafting en el Pirineo aragonés? Es una de las actividades de aventura por excelencia, con un epicentro claro: Murillo de Gállego. Se puede hacer en familia, aunque es un plan perfecto para reunir al grupo de amigos. Deja que te monten en sus barcas neumáticas y comienza a disfrutar del río en pleno esplendor. No intentes engañarte: te acabarás dando un chapuzón en el río en algún momento.
Si quieres más planes de este tipo, solo te tienes que adentrar en la aventura de las vías ferratas o del descenso de barrancos. Por un lado, las vías ferratas te dan la sensación de verticalidad de la escalada, pero se asciende por paredes equipadas de unas piezas llamadas «grapas» y pasamanos. Siempre con tu arnés bien colocado y siguiendo la línea de vida, podrás llegar a rincones maravillosos. Incluso si tu aptitud física no es la mejor.
El descenso de barranco es otras las opciones preferidas para una jornada de este tipo. Como todas las aventuras y actividades del Pirineo aragonés, si no eres un experimentado montañero será mejor que contrates alguien que te lleve, te oriente y proporcione el material adecuado. Equípate con tu neopreno y que comience la diversión. Irás bajando por el cauce de un barranco, normalmente con agua para mayor diversión. Saltarás a las pozas desde alturas considerables, harás rápel y nadarás mucho. Al final de la jornada no te arrepentirás de tu elección.
Opciones hay muchas. No solo en el Pirineo, claro. Pero si de verdad te has propuesto vivir una jornada de deportes de aventura, tendrás que armarte de valor y descender por la tirolina doble más larga de Europa, en el Valle de Tena. Antes de que puedas darte cuenta te encontrarás colgado a 1.270 metros de altitud sobre el pantano de Búbal. Durante el descenso, que prácticamente te hace volar, recorres sus 950 metros hasta quedar a los pies del bosque. Si todavía le quieres dar un punto más de magia, solo tienes que hacer el descenso una noche de luna nueva o llena. Te quedarás prendado.
Deportes de aventura en invierno
Cuando la nieve lo cubre todo, el Mushing o las motos de nieve se convierten en actividades perfectas para complementar los días en nuestras estaciones. Si quieres vivir la experiencia de surcar las montañas en un trineo tirado por perros, te puedes apuntar a sencillas excursiones de poco más de 1 hora de duración, o expediciones de alta montaña en las que el guía te llevará a rincones desconocidos.
¿Quieres más adrenalina? Las motos de nieve te dejar sentirte como un auténtico piloto y llegar a puntos de altitud que andando serían mucho más complicados de conocer. Verás el lado más salvaje de los valles pirenaicos aragoneses a la velocidad que solo estas motos pueden alcanzar.
¿Tienes la Mountain Bike muerta del asco en tu trastero? ¡Es hora de desempolvarla!
Te presentamos las mejores rutas de BTT por Teruel.
¡Saca tu BTT del trastero! Te presentamos las mejores rutas en bici por Teruel
¿Sabías que la vía verde más larga de España es la que une Teruel con Valencia? Tiene 159,7 kilómetros, es una de las más populares del país y transcurre por lo que fue una línea de tren que, en su momento, pretendió explotar un yacimiento de hierro en Ojos Negros. ¿La quieres recorrer? Es el momento. Cuando el invierno se consume, puedes plantearte otras alternativas para mantener activo el cuerpo. El senderismo, o algunas de las variadas rutas en bici por Teruel son una opción perfecta.
Rutas por Teruel, mucho por descubrir
Si la vía verde de la que te hemos hablado en el primer párrafo la haces desde tierras turolenses hasta la playa, todo el trayecto es prácticamente cuesta abajo. Disfrutarás, no sin un poco de esfuerzo, de la combinación de los bosques aragoneses y los naranjos valencianos. Aunque siempre debes ir debidamente preparado, la Vía Verde de Ojos Negros está perfectamente señalizada, así que no tendrás ningún problema para llegar a tu destino.
Evidentemente, no es la única de las rutas aptas para Bici en Teruel. De hecho, es una tierra perfecta para poner a rodar tu bicicleta de montaña. En un par de horas, puedes recorrer los poco más de 17 kilómetros de la ruta Enduroland-Mateba Rodeche. Se trata de una serpenteante opción de espectaculares bajadas -y una decoración un tanto especial por el camino- que parte del barrio de la Monzona. Una ruta que forma parte del proyecto Endurloland MTB, liderado por Vicent Reig Mira, un ciclista que ha diseñado y acondicionado hasta una docena de rutas que transcurren por Teruel y Castellón.
¿Y si sigues el camino del Cid?
Otra de las rutas en bici por Teruel más pintorescas y atractivas es la que transcurre por la ruta que siguió en su día el Cid. Curiosamente, también lleva hasta Valencia. La Puebla de Valverde, Mora de Rubielos , Valbona, Rubielos de Mora o la propia capital turolense son algunos de los pueblos que surca, y en los que podrás hacer parada y fonda. Si lo que buscas son rutas de BTT de varios días, la del Cid está vertebrada en cinco etapas. Encontrarás una gran cantidad de ciclistas a tu paso y no tendrás problemas en completarlas siguiendo la señalización.
El maestrazgo en bici
Ya te lo hemos contado muchas veces: Teruel tiene mucha magia que descubrirte. Recorre el corazón del Maestrazgo con tu BTT, a través de alguna de las 10 rutas que ofrecen aquí. Importante: estas sí que son rutas bastante duras que exigen una forma óptima al que se deje llevar por la historia de estas tierras.
Corona la cumbre más alta
El pico Peñarroya es el más alto de Teruel. Y como sucede, por ejemplo, con Cerler en los Pirineos, es un punto que atrae a numerosos enamorados de la bici. Esta ruta de unos 30 kilómetros está muy cerca de nuestra estación de Valdelinares. Su desnivel es de 400 metros, así que está catalogada como dificultad media. El recorrido parte del municipio de Gúdar, desde donde parte una pista en lo alto del pueblo. La senda sube y baja hasta llegar al nacimiento del río Alfambra, un lugar precioso. Y ya después continúa en ascensión hacia Valdelinares; desde este punto, te queda muy poco para llegar a la cima y contemplar sus vistas.
¿Con cuál de todas estas rutas te atreverías en primer lugar? ¡Cuéntanoslo en comentarios!
Cada año, miles de personas se lanzan a hacer senderismo. Y en Aragón somos especialmente afortunados, porque tenemos rutas muy variadas, adaptadas a todos los niveles, y que te llevan hasta rincones preciosos. Pero igual que en el esquí, para caminar por el monte hace falta un poco de preparación y previsión. Saber leer los mapas de senderismo, por ejemplo, es una buena herramienta. Y es que no se puede dejar todo en manos de la tecnología.
Mapas un poco especiales
Los mapas para senderismo cuentan con detalles que no vas a encontrar en el plano de una ciudad. Tampoco en un mapa de una carretera. Tienen multitud de datos que, bien interpretados, te llevarán por la ruta que quieres. Si los quieres buscar, su nombre técnico son mapas topográficos. Y los tendrás que usar de forma conjunta con una brújula, aunque los más expertos pueden leer uno sin necesidad de ella.
¿Para qué sirve la escala en los mapas?
Evidentemente, en los mapas no se pueden representar fielmente las distancias que hay entre dos puntos del Pirineo (ni de ningún sitio), de forma que se debe recurrir a un mundo a escala. Técnicamente, la escala es «la relación existente entre una distancia sobre el mapa y su distancia correspondiente sobre la superficie terrestre. Normalmente se expresa en la forma 1:10.000», tal y como explican en este artículo. En pocas palabras, si te encuentras con esa escala en un mapa significa que 1 cm de terreno son 100m en la realidad. Conocido este dato, ya te puedes hacer una idea de lo larga que será tu ruta.
No obstante, tal y como confirman desde Montaña Segura, las escalas adecuadas para los mapas de senderismo suelen ser de 1:40.000 o 1:25.000.
Curvas de nivel y equidistancia
Pero al calzarte unas botas de trekking también necesitarás conocer el desnivel a superar. De hecho, es uno de los datos más importantes para estar seguro/a de que esa ruta está adaptada a tu nivel físico. Lo puedes averiguar con las llamadas curvas de nivel. Si estas líneas están muy separadas, eso significa que el terreno es suave. Al contrario, si están muy juntas supondrá que el recorrido es algo más duro porque la elevación del terreno cambia rápidamente.
La equidistancia entre curvas de nivel es de 10 m en los mapas de escala. Es decir, 1: 25.000 y de 20 m en los de escala 1:40.000. Además, cada 5 curvas de nivel aparece una línea maestra, más gruesa, indicando las cotas cada 50 o 100 m, respectivamente», relatan también desde Montaña Segura, a la vez que recuerdan que los colores suelen ser muy representativos de lo que vas a encontrar: azul para el agua, verde para zonas bajas con vegetación y marrones (o similar) para zonas en las que se gana más altitud.
¿Y si no sabes leer un mapa?
Pues nunca es tarde para comenzar con el aprendizaje. Puedes dejar que te asesoré algún amigo montañero o utilizar una guía que te explique paso a paso cómo hacerlo. Por ejemplo, todos los mapas contienen gran cantidad de símbolos para hacer senderismo que dan mucha información. Además, siempre es bueno contar con una brújula.
En cualquier caso, nunca dejes de llevar equipos de orientación a la montaña. Si piensas que no te aclaras con el mapa, lleva un guía que te enseñe el camino. Hazte con un buen GPS. Aunque no te fíes al 100% de la tecnología siempre te puedes quedar sin pilas o sufrir otros contratiempos.
Para que todas las temporadas invernales tú puedas sacar tus esquís del trastero, o para que puedas dar un apacible paseo natural en cualquier época del año por los Pirineos, primero tuvo que ocurrir un fenómeno increíble hace entre 85 y 24 millones de años. ¿Nunca te has preguntado cómo se formaron los Pirineos? Es apasionante saber, al menos algunos detalles, que cuando caminas por sus montañas lo estás haciendo por un terreno fruto de una colisión entre las placas tectónicas Ibérica y Euroasiática.
Hoy los valles del Pirineo sirven para recorrer cientos de itinearios, en ellos viven centenares de animales salvajes y todos podemos disfrutar de paisajes envidiables. Pero son el resultado de un proceso geológico que se remonta tantos años que es casi imposible ponerle una fecha concreta. De hecho, su formación esconde algunos secretos como que «desde el punto de vista geológico, el dominio de los Pirineos se despliega desde el fondo del Atlántico, frente al golfo de Vizcaya, hasta la Provenza en Francia, donde entra en contacto con los Alpes», tal y como nos cuentan desde el Geoparque Pirineos.
¿Cómo se formó la cordillera de los Pirineos?
El proceso es algo complejo, y seguro que la explicación te trasladará a tus años de Conocimiento del Medio. La cordillera como tal surgió nada menos que de los fondos marinos que había entre las dos placas que te hemos mencionado antes. Las rocas sedimentarias que ahí se acumulaban, con el paso del tiempo se fueron elevando nada menos que 3000 metros.
Es decir, cuando paseas o esquías por alguno de los valles del Pirineo lo estás haciendo sobre las rocas que había en el mar que separaba Europa e Iberia. Son los sedimentos que se acumularon durante el Mesozoico y el Cenozoico. Fruto de lo que los expertos denominan «Orogenia Alpina», comenzaron a formarse las principales cadenas de montañas que todos estudiamos en el colegio alguna vez. Las placas del sur de Europa y las de Euroasia chocaron en su momento y ese «choque» dio como resultado no solo los Pirineos, también otros puntos mundialmente conocidos como los Alpes o los Balcanes.
La mitología también explica cómo se formaron los Pirineos
La geología es la ciencia que -verdaderamente- explica la formación de estas montañas. Pero la mitología y las historias populares también son un ingrediente imprescindible de los valles del Pirineo. Por eso, si alguna vez tienes que explicar a alguien cómo nacieron, también puedes darle un toque más místico y contar el mito de Pyrene. En este precioso mito griego hay varios personajes que dan forma a la historia: Pyrene, su padre el legendario rey Tubal, Hércules y Gerión, un monstruo gigante de tres cuerpos con sus respectivas cabezas.
¿Pensando en escaparte unos días a la montaña? ¡Atento! te traemos varias actividades para que disfrutes al máximo del Valle de Tena.
Con la llegada de la primavera, el puente, el cambio de horario y los atardeceres tardíos, a todos nos apetece viajar y descubrir nuevos lugares. Por ello, te dejamos algunas propuestas para que disfrutes al máximo las horas extra de sol primaverales en el Valle de Tena:
Si eres de los que les gusta caminar y sumergirse en la naturaleza, descubre las tres excursiones por los alrededores de Formigal-Panticosa que te proponemos. Contempla con tus propios ojos el arco de Piedrafita, disfruta de las vistas del sur de Francia o déjate sorprender por el casco histórico de Jaca. Pero estas actividades no son las únicas que te queremos proponer continuamos con más opciones para todos los públicos y gustos.
Lacuniacha
Linces en Lacuniacha. Foto: Lacuniacha
¿Quieres ver osos, bisontes y linces? Lacuniacha es el lugar perfecto para conocer más en profundidad, y de cerca, la flora y fauna del valle de Tena. En sus 30 hectáreas de terreno crecen 21 especies vegetales y 15 especies de animales autóctonas de la zona. El parque dispone de paneles explicativos con detalles sobre las especies de la flora que crecen en el entorno. La mezcla de dos escosistemas, Lacuniacha alta y baja, permite al visitante explorar las diferentes especies del entorno, incluyendo las protegidas.
La fauna del parque, puede ser observada desde la distancia, en zonas acotadas y que no interfieren con las dinámicas naturales de los animales pero slgunos son más sociables y se acercan mucho a los visitantes. Entre los animales del parque podréis ver cérvidos (ciervo, reno, corzo y gamo), caprinos (sarrio o rebeco y cabra montés), bóvidos (bisonte europeo, bovino de Heck), jabalí, muflón, lince boreal, oso, caballo de Przewalski, lobo ibérico y zorro común, además de otros animales autóctonos que crecen y viven en el parque tales como aves, ardillas, marmotas, topos, etc.
Esta actividad es perfecta para ir con los más peques, ya que es educativa y muy interesante. Además, el recorrido es apto para toda la familia y muy enriquecedor para todo aquel que quiera ver a los habitantes nativos del valle de Tena.
Excursiones en familia o amigos
Uno de los mayores atractivos del Valle de Tena, cuando llega el buen tiempo, es la multitud de rutas de senderismo que puedes realizar. El Ibón de Piedrafita, el Salto o el Ibón de Espelunciecha son tres rutas perfectas para ir con niños.
El Ibón de Piedrafita se sitúa a los pies de la Peña Telera. Es un recorrido breve y sencillo de unas 2 horas de duración y 240 metros de desnivel hasta uno de los ibones más accesibles del Valle de Tena.
El Salto es una cascada situada en Sallent de Gállego, a la cual se puede acceder a través de un sendero de 2,2 km (ida y vuelta).
El Ibón de Espelunciecha esta situado en Formigal, apenas a 5 minutos de la frontera con Francia. Este ibón es uno de los ibones pirenaicos de más fácil acceso, ya que su ruta comienza desde el parking del Portalet de la estación de esquí Formigal-Panticosa y dura apenas 1h 30 (ida y vuelta). Lo que lo convierte en un lugar ideal para iniciarse en el senderismo en familia.
La arquitectura de los pueblos del valle de Tena
Calle Mayor de Lanuza
El valle de Tena y sus pueblos y aldeas tienen una larga y rica historia. Esto se puede ver reflejado en sus muros de piedra, sus escudos esculpidos en las casas, las iglesias góticas, sus arcos románicos en las calles… Además de las historias y leyendas que envuelven zonas como la capilla de Santa Elena. Estos son solo algunos de los muchos tesoros históricos que puedes descubrir en sus ciudades y pueblos.
Sallent de Gállego
El pueblo está ubicado al final del embalse de Lanuza y bajo el pico Peña Foratata. Entre las características arquitectónicas notables, cuenta con una iglesia de estilo gótico del siglo XV con un impresionante retablo plateresco. Tiene, además, un puente romano que se encuentra al lado de un parque infantil. Y también se puede visitar un triple arco románico en la plaza del pueblo.
Panticosa
El hermoso pueblo de Panticosa está construido en el estilo arquitectónico popular de la zona, basado en piedra y pizarra. Muchas de sus casas se remontan al siglo XIX. Se puede ver en sus pórticos semicirculares y adintelados y en los escudos de armas de la nobleza tallados en sus paredes y puertas.
En un paseo por Panticosa, no puede faltar una visita a su edificio más destacado: la iglesia de la Asunción del siglo XVI con su retablo en el altar mayor.
Lanuza
Este encantador pueblo fue reubicado y reconstruido por sus habitantes después de la creación del embalse que lleva su nombre. Un paseo por sus calles permitirá contemplar sus pórticos adintelados que llevan escudos de armas de hace más de dos siglos.
Sandiniés
Sandiniés es un pequeño pueblo pintoresco que transmite el ambiente tranquilo del Valle de Tena. A 1.294 metros de altitud, conserva todas las características típicas de los valles en sus calles, edificios, entradas y escudos heráldicos. El mirador de Eras cuenta con una excelente vista del valle.
Tramacastilla
Ubicado a 1.224 metros sobre el nivel del mar en una pendiente soleada que domina el fondo del valle, este hermoso pueblo está escondido entre pinos, robledales y prados. El paisaje visto desde el cerro del cabezo de Santa Marina es impresionante. Y degustar las migas a la pastora en cualquiera de sus restaurantes es imprescindible.
El Pueyo de Jaca
Situado a orillas del embalse de Búbal y en la confluencia de los ríos Gállego y Caldarés, el Pueyo de Jaca atesora la llamativa iglesia parroquial de San Miguel. Construida en el siglo XVI, fue posteriormente remodelada siguiendo las tendencias del siglo XVIII. Tiene una sola nave con capillas laterales y sobre la puerta de la sacristía se encuentra una figura que data de 1580.
¡Ven a disfrutar de un entorno único! Explora el valle de Tena y aprovecha para descubrir la historia que envuelve a la estación de Formigal-Panticosa
5 visitas imprescindibles en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Recorre con Goodyear 5 visitas imprescindibles en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. ¡El Pirineo aragonés te espera!
Declarado Parque Nacional en 1918, Reserva de la Biosfera en 1977 y Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1997, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es una de las maravillas naturales que jalonan la Península Ibérica. Pero ¿qué visitas no debes perderte en tu próxima escapada a este rincón del Pirineo oscense? ¿Qué lugares de los cuatro sectores: Añisclo, Escuaín, Ordesa y Pineta no debes dejar de conocer?
Un paraje de enorme belleza, flora y fauna protegida, vistas envidiables sobre el contiguo Valle de Bujaruelo (también declarado Reserva de la Biosfera), espectaculares pueblos detenidos en el tiempo en los municipios de Torla, Broto, Fanlo, Tella-Sin, Puértolas y Bielsa; la robustez del macizo de Monte Perdido, el punto más alto (con sus imponentes 3.348 metros) de este espacio natural único… Recorre con Goodyear 5 visitas imprescindibles en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. ¡El Pirineo aragonés te espera!
Con una media de más de 600.000 visitantes al año, más de 15.000 hectáreas de valles, cimas, cañones, cascadas y picos, 19 rutas que atraviesan el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, uno de nuestros imprescindibles en España, la comarca de Sobrarbe se empeña en dar la bienvenida al visitante con una arquitectura rica y una gastronomía aún más sabrosa. ¿Por dónde empezar entonces?
Aínsa y Torla, pueblos con encanto
De todos los pueblos con encanto (y son muchos) que vigilan el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, nos quedamos con dos: Aínsa, por ser uno de las localidades incluidas en el listado de los pueblos más bonitos de España y otro Torla por ser la puerta de acceso al valle de Ordesa, una gran joya natural.
Aínsa es una máquina del tiempo. Su casco histórico (declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1965), la iglesia parroquial de Santa María, el Castillo y la torre del homenaje, la Plaza Mayor con sus murallas medievales y la Cruz Cubierta son el testimonio de una Historia que en la comarca se vive y respira a cada paso.
Torla, ubicado en el valle glaciar del río Ara, es una ventana abierta al medievo. En el imaginario del visitante y también en su álbum de fotos, el monumento más representativo de la localidad es la Iglesia de San Salvador, erigido a sobre una gran roca, con vistas al valle. Si el paisaje y la arquitectura (Museo Etnológico, antiguo castillo con pinturas medievales de San Jorge matando al dragón, y las casonas de los siglos XIII-XVIII) te abren el apetito no olvides probar unas migas de pastor, cordero lechal y un buen vino del Somontano.
Pero hay más qué ver. El pueblo de Tella en el sector de Escuaín o Nerín en Añisclo son testimonios del pasado ganadero del Pirineo oscense. Broto y Fanlo son otras de las localidades que no debes perderte. Cerca de esta última se encuentra el el valle de Bujaruelo, refugio para especies más amenazadas del viejo continente, como el oso pardo pirenaico o el urogallo. Porque la naturaleza es poderosa hasta la última frontera del Parque Nacional.
Brecha de Roland en Ordesa
Tierra de leyendas: la Brecha de Roland y Silbán el gigante
El río Arazas baja desde el glaciar del Monte Perdido por el valle de Ordesa levantando a sus costados paredes de vértigo. Arquitectura vertical con cornisas solo aptas para públicos con experiencia en montaña. Dice la leyenda que fue la espada Durandal la que, de un golpe, rompió la muralla rocosa, abriendo la hendidura por la que huyó Roldán, sobrino del emperador Carlomagno, herido y perseguido por las tropas musulmanas. Desde allí divisó por última vez su tierra. Un corte en piedra de 100 metros de alto por 40 de ancho, la Brecha de Roland, por el que contrabandistas, refugiados y trabajadores viajaron a lo largo de los años como ahora lo hacen excursionistas y montañeros.
Pero Ordesa y Monte Perdido esconde más leyendas. Silbán era un ser de proporciones enormes que vivía en el Sobrarbe, cerca de Tella. Vivía en una cueva, la Espluca de lo Silbán. En una de sus incursiones por los pueblos cercanos, Silbán conoció a la joven Marieta y la raptó para comérsela pero el encanto de la joven lo hizo cambiar de parecer poco a poco. Hasta que un día, Marieta consiguió escapar y regresar a sus pueblo donde se organizó una patrulla para envenenar al gigante Silbán. La leyenda no especifica si Silbán logró zafarse de los efectos del veneno suministras pero sí dice que si uno guarda silencio algunas noches se oyen los gritos y sollozos del Silbán, que sigue enamorado de Marieta.
Cañón de Añisclo
El Cañón de Añisclo, erosionado por el río Bellós, se prolonga a lo largo de casi 25 kilómetros, desde el Circo de Añisclo (a los pies de Monte Perdido) hasta el valle de Aso. Con una altitud mínima es de 700 m, en la Fuente de los Baños, y una máxima de 3.022 m, en la Punta de las Olas, se presenta como todo un reto de espectacular belleza con rutas para todos los públicos y otras más exigentes debido a la orografía del terreno.
La ermita de San Úrbez será nuestro punto de referencia para conocer la cueva del Moro, un ejemplo de la erosión kárstica de la montaña (el agua ácida modela la roca caliza a su paso), y las cascadas del Molino de Aso. El Puente de San Úrbez, construido en el siglo XVIII, atraviesa el río Bellós desde 30 metros de altura y es el inicio de una de las rutas más populares por el cañón de Añisclo. La impresionante cascada de Fuenblanca (a cinco horas de camino desde la ermita) es otro imprescindible dentro de este listado de visitas imprescindibles.
Ruta de las Cascadas
Antiguos glaciares y el río Arazas muestran en Ordesa su habilidad como escultores. El Arazas desciende por un cauce escalonado en una sucesión de cascadas: Cola de Caballo (en la cabecera del circo de Soaso, la cordillera coronada por el Monte Perdido), Gradas de Soaso, Cascada del Estrecho… Encima y en torno a las armoniosas Gradas de Soaso, aparecen zonas húmedas, las turberas, donde el agua aflora en superficie.
La ruta hasta la cascada Cola de Caballo por el camino clásico del valle de Ordesa es una de las excursiones más populares y conocidas de los Pirineos. 17´5 kilómetros que permiten disfrutar de las paredes del valle de Ordesa, excavadas por la erosión de un antiguo glaciar y los saltos de agua que el río Arazas deja a su paso como la cascada de Arripas, la cascada del Estrecho, las Gradas de Soaso… Duración: 4 horas ida y vuelta.
Monte Perdido, más de 3.000 metros de vértigo
Macizos calcáreos, valles, crestas, glaciares y enormes gargantas forman un paisaje de montaña único e irrepetible y sobre todos ellos el pico más alto: Monte Perdido, en aragonés As Tres Serols, es el macizo calcáreo más alto de Europa. Refugio de montañeros, protagonista de aventuras, el macizo incluye un glaciar en retroceso desde hace dos siglos pero igualmente espectacular (el cuarto más extenso de los Pirineos tras los del Aneto, Maladeta y Ossoue) suspendido sobre una gran pendiente entre los 2.700 y los 3.250 metros de altitud de su cara norte. Parte del macizo se interna al norte en territorio francés, formando parte del Parc National des Pyrénées, destacando el Valle y Circo de Gavarnie, otro impresionante circo glaciar que en su cabecera tiene la cascada más alta de Europa, con más de 400 metros de caída vertical.
Con más de 1.400 ejemplares de flora, 35 especies de mamíferos, 120 de aves tanto nidificantes como emigrantes, y diferentes clases de reptiles, anfibios y peces, Monte Perdido es el hogar de osos pardos, gatos monteses, urogallos, buitres leonados, quebrantahuesos, águilas reales…
A esta ruta incompleta de visitas por Ordesa, hasta el más novel de los visitantes añadiría sin remilgos un paseo más menudo por las Gradas de Soaso, la Cueva, el valle de Pineta y las gargantas de Escuaín… ¡Cuántos destinos imprescindibles aún nos quedan por conocer en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido! ¡Cuántas localizaciones de infarto con la naturaleza vibrando en cada estación del año nos quedan aún por ver!
Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: información de utilidad
– Cómo llegar: en coche por autopista o en tren AVE hasta Huesca, a 96 km de Torla. El tren regional tiene parada en Sabiñánigo, a 40 km. – En verano, un servicio de autobús traslada desde el centro de visitantes de Torla hasta el aparcamiento de La Pradera, en el valle de Ordesa. – Centros de visitantes en Torla (puerta de acceso al valle de Ordesa), Escalona (Añisclo): Ctra. A-138, Tella (Escuaín): y Bielsa (Pineta) – Ordesa es el valle más accesible. – El cañón de Añisclo (de 12 km) se avista desde la carretera.